ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Carlos Serra
1. Sun Odyssey 50 DS2. Más información3. Ficha técnica
El concepto de barco habitable y generoso en espacio, que ha sido afinado tras la experiencia del 45 DS, llega a su máxima expresión en el Sun Odyssey 50 DS, que aprovecha todas sus ventajas aumentando el tamaño.
Una tarde de navegación en la bahía de Hyères, al socaire de las islas de Porquerolles y Levant, y un par de horas a bordo con la gente de Jeanneau dieron suficiente de sí para coger la idea del nuevo Sun Odyssey 50 DS, propuesto por el astillero francés para esta temporada. Lo vimos navegar en varias condiciones; descubrimos sus secretos de construcción y, sobre todo, apreciamos cómo funciona la vida en él.
Eso último es lo más importante, pues como su hermano pequeño de 45 pies, el Sun Odyssey 50 DS es un barco para vivir, con un concepto de habitabilidad y funcionamiento que pasa por encima de todo. Evolucionado del SO 45 DS mencionado, y del que Jeanneau ha entregado ya más de medio centenar de unidades, el 50 gana algunas de las características que su hermano precisaba, como un pique de velas, y ofrece con su mayor tamaño una entereza y un empaque en sus movimientos más que prometedores.
Precisamente este es el primer punto a anotar en su descripción: tanto por eslora como por volumen de casco el SO 50 DS es un barco grande que se mueve con parsimonia, acelera con potencia y se abre camino sobre el agua a gran velocidad cuando está arrancado. Su carena se mueve bien a nueve nudos, mantiene los ocho en un través o una ceñida abierta y supera esta cifra a motor en un régimen descansado. Nuestro lector hará bien en leerse la prueba completa del Sun Odyssey 45 DS, publicado en el número 501 de Yate, para apreciar los muchos detalles técnicos, de construcción y de diseño que ambos modelos comparten.
ESPACIOS: BAÑERA DE TRES ZONAS
Básicos en su concepto son, como hemos dicho, los espacios vitales destinados a albergar hasta seis personas en un clima mediterráneo. En la bañera, dividida en tres secciones de usos definidos, Jeanneau ha reunido lo mejor de todos los mundos y lo ha combinado.
Si el timonel tiene sus dos puestos excelentes, donde tanto la visibilidad como el apoyo son favorables, también los pasajeros cuentan con un amplio sector dedicado a ellos; bancos bien angulados, una mesa bien pensada y un paso generoso hacia la popa, que se abrirá para dejarles acceder al baño cuando lo deseen.
Otra sección con dos bancos algo más elevados se encuentra junto al tambucho y combina en navegación la función de entrepuente o piano con otra utilidad una vez está el barco en puerto: allí pueden sentarse invitados que no caben en la bañera propiamente dicha, o que por deseo propio quieren aislarse del grupo mayoritario. La protección que da la caseta, elegante y sobre todo sólida, es un factor añadido a esta bañera, buena para navegar incluso en mal tiempo como pudimos apreciar pero también ideal en un fondeo o en una singladura pacífica de poco viento y calor.
PASO AL SALÓN
La bañera está comunicada con el interior por un fácil y bien diseñado tambucho, seguido de una amplia escala rodeada de barandillas que se abre sobre el salón. En éste se ha hecho un gran trabajo para crear una atmósfera moderna que, siendo marinera, transmita los valores de la vida actual al tiempo que realza el trabajo de carpintería. El estudio de Philippe Briand creó para ello un estilo de decoración y un ambiente que reinan aquí en todo su esplendor.
Además de la luz y vista que traen las ventanas, el conjunto está disciplinado por una alternancia de blancos y madera en franjas horizontales que reúnen los distintos niveles del ambiente: blanco en el techo, barnizado en el pasamos y la franja de madera superior; blanca la zona de portillos de casco, donde una iluminación indirecta realza el efecto, y barnizada la franja de taquillas de tiradores invisibles.
Finalmente otra vez blanco crudo en las tapicerías de los sofás y de nuevo madera en las bases de los muebles y el suelo. Un segundo aliciente está constituido por los bloques o volúmenes de los muebles, de formas cuadradas pero esquinas redondeadas, y que crean a babor la mesa de cartas y a estribor la cocina. La primera se alarga en un mueble bar de gran utilidad, mientras que la cocina, más recóndita al descender dos peldaños respecto al suelo general, disimula así su mayor superficie.
SOFÁS Y MESAS
Es este salón, iluminado tanto por escotillas como por las bien pensadas claraboyas y los portillos, un gran centro de vida a bordo. Jeanneau ha previsto una mesa de doble función que se amplía para comer, pero se repliega en las horas de ocio. También ha pensado en reducir la sección de proa del banco que la rodea, para facilitar el acceso y aumentar el suelo. Y ha añadido, igual que en el 45 más pequeño, un par de sillas de madera laminada y acolchados que pueden desplazarse a gusto y añadir movilidad.
Al espacio y la vista se suman accesorios como el mueble de navegación, pensado también para hacer de despacho y adosado a un armario de copas y botellas, o la mencionada cocina: un gran mostrador medio protegido por un cristal y equipado con cajones, alacenas y sobre todo una nevera de doble puerta capaz de servir todas las bebidas frescas que una tripulación pueda precisar. Su posición hundida respecto al salón esconde sutilmente las tareas de comida sin por ello aislar a quien las realiza. Tanto el banco en C de estribor como el sofá de babor son excelentes lugares donde sentarse y leer, descansar, mirar la televisión o departir con amigos. Una vez añadido el aire acondicionado propuesto como opción -y necesario en verano vista la gran cantidad de ventanales del espacio-, sería difícil encontrar en el mercado un salón tan apetitoso como este.
Bien pensado nos pareció también el uso del volumen bajo el suelo para la estiba y el acceso a otros espacios bajo el banco de babor. Inteligente la distribución de tubos de agarre y de brazos en los sofás, y excelente la iluminación donde nos gustaría ver alguna lámpara independiente y orientable que iluminase mejor a quien desea leer.

VIDA A BORDO
Un gran camarote de proa da al armador el espacio privilegiado que se merece y confirma la impresión inicial: en este barco a uno le gustaría vivir. Tiene una cama de acceso cómodo, goza de armarios más que suficientes y se comunica con su baño privado, dotado de ducha y bien decorado. Aquí sí hay luces de lectura orientables, además de un buen sector con banqueta y tocador. Y por supuesto, portillos de casco y escotilla, además de un gran espacio bajo el colchón soportado por lamas flexibles donde almacenar las bolsas de viaje y los enseres de gran tamaño que no pueden colocarse en otra parte.
En los camarotes de popa Jeanneau ha optado por la actual moda de dividir las literas dobles, pero sin alcanzar la valentía que esa opción precisa a nuestro juicio: la cuña de separación no es muy grande, por lo que no divide de forma suficiente las literas. Acaso se desease obtener más espacio para baterías y tanques, ubicadas en esa zona por el astillero. Anotemos que gracias a los portillos de la base de mesa de bañera, esos camarotes disfrutan de corriente de aire.
Mencionemos finalmente el juego de desnivel existente entre el salón y el resto de espacios del yate: hay que descender dos peldaños tanto para ir al camarote de proa, dedicado al armador, como para bajar a la cocina o ir hacia los dos camarotes de popa. También recordemos el baño compartido por los dos camarotes: su tamaño no es tan generoso como el del armador, pero le vimos práctico tanto para la higiene diaria como para las duchas y afeites de una noche de verano.
CASCO DISEÑADO POR BRIAND
De vuelta a la cubierta, la experiencia de conducir un velero de 50 pies emocionará a más de uno. Con unos puestos de gobierno bien separados, que dan una excelente visión de toda la cubierta y están suficientemente protegidos, pese a su elevación, el casco diseñado por Briand es generoso en sensaciones.
Le probamos en ceñida con más de 20 nudos de viento y ola que entraba por los islotes y bajos de Porquerolles, y disfrutamos encontrando el camino una vez reducida la superficie de su génova: el timón se volvía dócil, el paso entre seno y crestas era armónico, la velocidad permanecía cerca ocho nudos. Más dura se volvía la conducción cuando arreciaba hasta más allá de 25 nudos y el barco se notaba pasado: bastaba que la escora sobrepasara un cierto límite para que el voluminoso casco perdiese el ritmo, se volviese arisco en el paso de la ola y respondiese al timón con mayor beligerancia.
La sensación de barco grande y la seguridad eran constantes sin embargo en todas esas condiciones. Su punto culminante llegó al abrir escotas y dejar que su eslora y sus fondos planos demostrasen su capacidad en una zona de viento superior a los 25 nudos: la corredera se colocó en los nueve fijos y nos hizo disfrutar de un abanico de espuma que se abría desde la proa hasta la popa. Anotemos que el astillero ofrece un estay de vela de viento muy práctico, pues no necesita burdas al estar arraigado casi a tope de mástil, y que con él podrá envergarse en proa un foque de viento o un tormentín que caben perfectamente en el pique de velas.
Mencionemos también que le vimos por la mañana navegar desde otra unidad, y nos pareció su diseño un Briand de pura raza, igual que los superyates diseñados por ese creador pero en tamaño algo más reducido. Sus prestaciones con poco viento, sin embargo, nos parecieron decepcionantes pues el 45 le superaba con facilidad y es posible que el astillero deba finar algunas cosas, tanto en eso como en su timón.
CONCLUSIONES
Vimos en el Sun Odyssey 50 una unidad de porte en que la silueta creada para la familia DS de Jeanneau encaja a la perfección. Apreciamos su mayor capacidad, tanto en las zonas de manga máxima como en proa, donde se agradece el profundo espacio capaz para velas de viento y gennaker. Y dedujimos por ello que muchos armadores, cuando se planteen dar el salto hasta estas esloras, tendrán un puñado de razones para elegirlo contra ejemplares de más precio. Tanto su ambiente como sus acabados recuerdan la calidad de aquellos, sin por ello estar a su altura, pero la diferencia de tarifa puede ser más que convincente.
| Marca y modelo | |
|---|---|
| Marca | Jeanneau |
| Modelo | Sun Odyssey 50 | Características |
| Eslora total | 15,07 m |
| Eslora de casco | 14,75 m |
| Eslora en flotación | 13,12 m |
| Manga | 4,49 m |
| Calado | 2,15 m |
| Desplazamiento | 13.400 kg |
| Lastre | 3.750 kg |
| Capacidad de agua | 615 l |
| Capacidad de combustible | 240 l |
| Capacidad de aguas negras | 85 l |
| Motor | Yanmar 75 Hp, transmisión por eje y arbotante |
| Superficie vélica (mayor enrollable) | 113 m² |
| Constructor | Jeanneau |
| Diseño | Philippe Briand |
| Precio base | 209.000 euros, sin impuestos, ni transporte. |
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