ASTILLEROS Barco BARCOS calidad construcción Equipamiento materiales opcionales barco Precio base precio de barcos  
ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Germán De Soler
1. Editorial
En no pocas ocasiones quienes nos dedicamos a probar barcos y nos atrevemos a compararlos entre sí nos enfrentamos a verdaderos cargos de conciencia cuando se trata de resumir en un par de líneas nuestra opinión sobre la relación calidad-precio de uno o varios determinados modelos. Parece sencillo a simple vista: a semejanza o igualdad de eslora y programa el precio base de uno es tanto y el del otro cuanto. En consecuencia, uno es más barato que el otro. Sin embargo, las cosas son en realidad mucho más complejas. Para nosotros y para quien nos lee. En el precio base de un barco –que el astillero o distribuidor cuadra a la décima de euro- no se incluyen una serie de elementos que el vendedor lista como opcionales y que pueden marcar diferencias de precio tan sustanciales como para inclinar la balanza por una u otra opción.Y no hablamos de cifras de dos sino de tres y hasta cuatro ceros. Va por descontado que en cuanto a calidad, los elementos constructivos como el tipo de resinas y fibras, de las maderas, metales y tejidos, o la marca y cantidad del equipamiento, desde la jarcia a la electrónica, el motor o las instalaciones, son factores que el lector debe aprender a valorar en su justa medida. Entendemos que no es esta una tarea fácil para el comprador novel, aunque desde estas páginas quien ha navegado en un barco y escribe su opinión siempre procura dejar claro lo esencial para orientarle.
Pero hay elementos que se escapan y que el autor del texto nunca podrá transcribir al detalle por su extensión: los mencionados opcionales. Estas listas interminables incluyen elementos que, con más o menos razón, los astilleros dejan en manos de las preferencias de cada comprador. Es el caso de los packs de electrónica, de regata, de crucero, de confort adicional, motorizaciones o acabados de más o menos lujo. Si sumamos el coste adicional que puede suponer, por poner solo unos ejemplos, el agua caliente y fría, enchufes y tomas de 220V, neveras, mesas de bañera, molinetes, manetas de winche, fundas de velas, enrolladores, capotas, cortinas, luces, baterías o bombas adicionales... La lista es interminable y el precio final muy diferente al propuesto como base.
Pero hay astilleros, y no uno ni dos, que incluyen como opcionales o extras cosas que en nuestra opinión no son de recibo y que también marcan diferencias económicas sustanciales sobre el precio base. De ellos, algunos son opinables y negociables, como el transporte hasta el lugar de entrega. Otros son totalmente innegociables como los elementos de amarre y fondeo y los packs de seguridad obligatorios en cada país –VHF obligatorio incluido- o, ya en el límite, la arboladura y trimado, al menos en la sede del vendedor. Hemos visto incluso como extra ¡el cuadro eléctrico, el compás o el WC en barcos de seis metros! Por no hablar ya de los depósitos de aguas negras, por lo demás también obligatorios. ¿A alguien le entra en la cabeza que un coche se entregue sobre cuatro pilares de ladrillo y las ruedas en una caja? ¿O que un concesionario nos cobre por poner a punto el motor antes de salir conduciendo por la puerta? Es más ¿A alguien le han entregado nunca un coche sin rueda de recambio, gato, bombillas de repuesto o kit básico de herramientas?
Por todo eso, la siempre polémica comparación entre unidades parecidas debe hacerse con el lápiz y la libreta en la mano y las hojas de especificaciones estándar y la lista de opcionales sobre la mesa. Por eso a veces nos sorprenden llamadas de lectores a la redacción, e incluso a los distribuidores o importadores, quejándose de que hemos dado un precio a veces unos cientos de euros inferior o superior a lo establecido en las tarifas. Si tenemos en cuenta además que dichas tarifas y listas, proporcionadas por los propios astilleros, no son contractuales –ver la letra pequeña- y que cambian cada temporada por no decir en algunos casos dos veces por temporada, cabe concluir que el lector hará bien en tomar siempre los precios que damos como orientativos y que debe siempre contactar con el importador o distribuidor para confirmarlos, pasar lista y evitar sorpresas.
1. Editorial
Para identificar tus comentarios regístrate o accede si ya eres usuario.