En la celebración de su edición número 50, el Salón Náutico de Barcelona puede mostrar con un orgullo el palmarés de su dilatada trayectoria en la promoción de la vela deportiva y de crucero. No es fácil llegar a celebrar medio siglo de presencia continuada, durante los que ha habido altos y bajos, muchas luces pero también grandes sombras.
Hoy, lamentablemente, el panorama de la industria española de la vela es residual, de manera que la oferta que se encontrará quien busque un velero procede en un 99,9 % del resto de países de Europa. FERRAN ALAMAN/G.DE SOLER







