ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Carlos Serra
1. Najad 572. Más información3. Ficha técnica
Adquirir un yate como el Najad 57 es apostar por la continuidad, el rendimiento y la seguridad que distingue al astillero sueco. El modelo está destinado a durar mucho tiempo, tiene una construcción bien planeada y una estética impecable.
Espectacular en el puerto por su atrevida caseta y las líneas angulosas de su casco, el mayor de la gama Najad hasta la fecha está dispuesto a reinar en la categoría de los cruceros de más de 17 metros por la calidad de sus acabados, el rendimiento de su casco bien diseñado y el cuidado con que el astillero ha trabajado en sus detalles. Después de las avanzadas apuestas que Najad presentó con la decoración interior de su 440, realizada por Dick Young, y la posterior versión con bañera abierta y doble timón que nuestros lectores ya conocen, podría esperarse que la nueva unidad también buscase terrenos novedosos: lo hace, especialmente en su decoración interior revitalizada, pero mantiene en su concepción y su estilo las formas de un 50 pies grande con salón elevado. Es, acaso, la fórmula más apreciada por los cruceristas vacacionales o de gran viaje, y con razón.
Combinada con un casco voluminoso como el producido por el equipo Judel-Vrölijk, y al que unos apéndices potentes dan estabilidad y facilidad de control, promete sumar al confort interior y la alegría de las vistas del salón una respuesta a vela interesante. Como pudimos ver en nuestra salida desde el puerto de Ijmeuden, el Najad 57 es capaz de afrontar cualquier situación. Unas olas casi rompientes en la bocana y un viento que superaba en las rachas los 25 nudos fueron un excelente terreno de pruebas. La mayor enrollable en el mástil iba reducida al tamaño de un rizo y algo más. En proa, el génova de viento, con escaso recubrimiento, daba velocidad y habría podido enrollarse cuatro o cinco vueltas sin perder su efectividad, para aguantar más viento todavía. El casco se apoyaba en su pantoque y, sin sobrepasar los 15 grados de escora, taladraba las montañas de agua que venían por delante alzando la proa en amplios pero seguros cabezazos sin perder su velocidad, ni mucho menos su control. La reserva de estabilidad era obvia, y aún más los recursos que le quedaban al barco para moverse en tiempos más duros: había frente al mástil un estay de trinqueta dotado del correspondiente tensor, listo para amurarse en un herraje reforzado de la cubierta, en previsión de cuando hubiese que izar una trinqueta. Ninguna duda de que en diez o quince nudos más de viento aquel barco podía sentirse igual de cómodo, una vez amarinado. En la bañera había completa sensación de protección, con espacio suficiente para siete u ocho personas, y los corredores de barlovento también permanecían secos y seguros. El timón, con dos ruedas, se manejaba con placer aunque resultase algo duro, lo que con una reforma de la desmultiplicación quedaría resuelto. Si las olas no eran obstáculo en el avance, sí restaban espectáculo. Éste vino cuando, ya en mar abierto y ganado el correspondiente barlovento, se pudieron largar escotas y la eslora generosa del Najad 57 se expresó con toda su rotunda fuerza: más de nueve nudos, control, espuma que la proa repartía a los costados y sensación de poder daban el tono de un velero que, además de ser grande, produce sensación de serlo.
CUBIERTA COMPLETA
Dejando para más tarde el descubrimiento de su lujoso interior, preferimos mientras duraba la navegación recorrer su cubierta y tomar la medida a lo que Najad ha decidido ofrecer en ella. La caseta elevada y sus cristales oscuros van coronados de un tejadillo con algo de visera que culmina un parabrisas más discreto de lo habitual en Najad, pero complementado por una capota. El conjunto basta y sobra para dar protección a la bañera, cuyos bancos separados se aproximan al llegar al tambucho de bajada. Forman un recuadro perfecto alrededor de la mesa de bañera, dotada de posavasos y alas, pero que deja paso perfecto hacia la zona de timonel. En ésta las dos bitácoras de amplia consola contienen todos los instrumentos, controles y botones que se puedan desear. Un amplio pero demasiado plano banco de timonel permite a éste desplazarse de un costado a otro aunque precisaríaalgún tipo de apoyo o punto de agarre, que falta incluso sobre las bitácoras.
El patrón puede, recurriendo momentáneamente al piloto, dominar las escotas de génova y mayor sin desplazarse: los grandes winches eléctricos Andersen están en la brazola, delante de las bitácoras, mientras la mayor usa una extensa barra de escota y dos winches laterales a los que se accede contorsionándose hacia atrás. Ni para reducir trapo o extenderlo necesita ayuda el timonel si el barco va equipado, como el del ensayo, con enrolladores eléctricos: los botones bastan para gobernar esos mecanismos, y el propio remolcador del carro de escota puede manejarse usando el winche de la mayor y bloqueando esa escota en la correspondiente mordaza. A proa de la caseta elevada, otra estructura más baja reúne escotillas y cajas doradas asegurando, con su desnivel, que se mantienen secas cuando hay agua sobre la teca. Ésta ocupa en proa una amplia playa triangular que se extiende por los costados en unos excelentes y despejados corredores y culmina en el lazareto de popa. Tanto en proa como en popa hay tapas rasantes que dan acceso a generosos pozos, el delantero para velas y los traseros para pertrechos de gran tamaño. Los cadenotes van entrados para que sea posible usar génovas más grandes: muchos propietarios eligen en verano un 140 por ciento, para envergar cuando viajan o en temporadas invernales un 105 por ciento como el que teníamos en Ijmeuden. En el mástil hay sendos tensores de manivela que regulan las drizas de génova y la mayor enrollable, manejadas con mensajeros cuando hay que desenvergarlas.
RELAX PENSANDO EN CUBIERTA
Si bañera y cubierta funcionan navegando, también deberían hacerlo cuando el barco se halle en un fondeo paradisíaco o en una marina. Los pescantes telescópicos previstos sobre el espejo se ocuparán del bote neumático y, una vez esté arriado, se podrá disfrutar de una amplia plataforma de baño donde los peldaños y los cofres facilitarán el uso. Otra escala se descubre en el costado de estribor, plegada sobre el portalón, detalle ideal cuando el barco está abarloado contra un muelle bajo. La regala tipo escandinavo reúne numerosas bitas, todas de gran tamaño, que por su posición y solidez no precisan gateras.
La bañera será un excelente punto de reunión donde, además de los amplios bancos y la mesa, se disfrutará de las repisas que jalonan el tambucho. Éste tiene, como es de esperar en una unidad de este porte, una puerta telescópica manejada eléctricamente. La circulación hacia los corredores exige un paso por las brazolas, que son anchas y van cubiertas de teca. Fuera, la caseta elevada cuenta con pasamanos. El tejadillo que la prosigue puede albergar un juego de colchonetas entre las cajas doradas. La proa, como hemos dicho, queda despejada: incluso el fondeo se esconde bajos las tapas de su pozo. Balcones y guardamancebos dan una protección más alta de lo habitual al surgir por encima de la regala. En el lazareto aparece un tercer espacio de relax amueblado por dos asientos esquineros montados sobre el balcón, que también sostiene en un soporte especial la balsa salvavidas. Hay detalles suplementarios, como luces que iluminan la bañera, respaldos suplementarios en la zona de timonel o las guanteras, sólo habituales en unidades de lujo como este Najad.
DECORACIÓN IMPRESIONANTE
Ya de vuelta a puerto llegó el momento de pasear por la acomodación creada por Rhoades Young, como ahora se llama la firma de Dick Young y sus colaboradores. Valía la pena el examen, pues a nuestro juicio es el trabajo de ese estudio de diseño, complementado con la sobresaliente ebanistería realizada por Najad, lo que más separa este Najad 57 de los competidores de su sector. Elegancia es poco decir: armonía entre las maderas y las texturas de telas y revestimientos; orden en los distintos volúmenes que espacios y muebles adquieren; detallismo en piezas, accesorios, curvas y remates, y un sentido nuevo de lo que es la ebanistería marinera de gran lujo se reúnen en ese interior, que más parece el de un superyate construido a la medida.
Se basa el conjunto en una madera de caoba convencional, que el juego de vetas y cantos macizos ha ennoblecido de forma sorprendente. Las formas de los muebles e incluso los mamparos usan numerosos radios, pero son rotundamente rectas en la mayoría de ocasiones. Los herrajes son pequeños pero bien visibles; las barras metálicas y los cueros juegan también su papel, mientras el toque definitivo lo dan los volúmenes de los asientos, reales bases de sofá que con su grosor y firmeza transmiten toda la nobleza necesaria. Estamos en un 57 pies, y por tanto la escala desciende directamente sobre el salón. Éste duplica sus funciones como sala de estar y comedor, por lo que su mesa desplazada a babor puede ampliarse y subir, para luego ver añadidas dos o tres sillas plegables a su perímetro. En estribor hay dos asientos de ángulo, amplios y provistos de mullidos respaldos, que se reparten una mesa auxiliar destinada a navegación, despacho, entretenimiento y comunicaciones. La cocina queda cerca al constituir un pasillo que lleva hacia el camarote principal situado en popa; cuenta por ello con dos mostradores y grandes volúmenes que permiten ubicar neveras, máquinas y accesorios sin problema alguno. A proa del salón hay la habitual división de camarote doble de literas superpuestas y camarote VIP, con un baño compartido, mientras en popa el camarote del armador goza de un gran baño y una cama exenta y complementada con bancos, tocador y librería. El propio astillero propone variaciones en esa distribución, que incluye también un pequeño camarote en la banda de estribor bajo la bañera. La filosofía de Najad en ese modelo es, sin embargo, la del custom o al gusto del cliente en tanto que las instalaciones y la estructura del yate lo permitan.
BALANCE PATRIMONIAL
Excelente inversión parece este barco si retomamos el tema del principio del artículo, vista la cantidad de placer que puede dar a lo largo de numerosos años. Sigue Najad buscando con su nueva decoración y sus hábiles planteamientos de cubierta al cliente deseoso de nuevas experiencias y de una vida de estilo moderno. Lo que no ha hecho el astillero sueco, y creemos con razón, es decantarse por soluciones extremas, o apartarse demasiado del camino seguido por los veleros competidores. El concepto de 16 o 17 metros con caseta elevada está suficientemente desarrollado, y funciona suficientemente bien, como para que nadie se juegue más de un millón de euros en experimentos de diseño.
Agradecimientos a Najad
| Características generales | |
|---|---|
| Constructor / Astillero | Najad |
| Modelo | Najad 57 |
| Diseño | Judel/Vrölijk |
| Eslora | 17,50 m | Otras características |
| Eslora de flotación | 16,55 m |
| Manga | 5,05 m |
| Calado | 2,50 m/2,10 m |
| Desplazamiento | 26000 kg |
| Lastre | 8200 kg |
| Superficie vélica | 165 m2 (con génova 100%) |
| Capacidad de agua | 1000 l |
| Capacidad de combustible | 1000 l | Motor |
| Marca y modelo | Volvo Penta 160 HP |
1. Najad 572. Más información3. Ficha técnica
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Impresionante el comentario de Carlos Serra y su amplio informe, que propicia, solamente al leerlo, la inclinación o el deseo de poseer tan espectacular embarcacion a vela. Las fotografias del barco cedidas por el astillero no le quedan a la zaga. Henhorabuena a todos, especialmente a los editores de la revista que hace posible el conocimiento de estas maravillas. Javier Sendra.- Comunitat Valenciana.
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