ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Isidro Martí
1. Introducción2. Más información
Entre los posibles accidentes que nos podemos encontrar en un barco, la declaración de un incendio a bordo es uno de los peores. Además, este riesgo se ha incrementado enormemente en las últimas décadas a causa de la proliferación de instalaciones eléctricas en las embarcaciones.
Quizás sea un caso poco tenido en cuenta por muchos patrones, porque parece difícil que se produzca, pero el fuego en una embarcación es un accidente que no hemos de menospreciar nunca. Como en todos los temas que se refieren a accidentes, lo más importante es la prevención. ¿Dónde pueden surgir los focos de un incendio en el barco?. Vamos a ver primero los puntos a tener en cuenta.
CÁMARAS DE MOTORES
Han de tener una buena ventilación, tanto si son de gasóleo como de gasolina. Todos los tanques dispondrán de ventilación pasiva. Los motores de explosión, que utilizan gasolina como combustible, llevarán un ventilador de extracción de gases. Previamente al arranque se produce una ventilación en el motor para expulsar los gases que desprende la gasolina. La volatilidad de la misma es lo que produce que esos gases se mezclen con el oxígeno en el ambiente y la posibilidad de ignición sea muy alta, especialmente en verano. El circuito eléctrico del ventilador será independiente del circuito de arranque del motor, con objeto de ventilar en los depósitos antes del arranque.
COCINAS
En la de butano, que es la más común, la bombona tiene que ir en un lugar en cubierta que no tenga ninguna comunicación con el interior del barco. Los conductos del gas tienen que revisarse periódicamente. En las inspecciones ya se exige los detectores de gas, aparatos de instalación sencilla y de precios económicos. Las cocinas de gas dispondrán de una doble llave de cierre, una en cubierta y otra en el interior, de fácil acceso desde la cocina. Las cocinas eléctricas merecen un estudio aparte, que dejaremos para el apartado de eléctricos.
TOMAS DE COMBUSTIBLE
Su lugar correcto es en cubierta, y han de disponer de un tapón de cierre perfectamente estanco. Cuando se carga combustible se ha de parar el motor, los fuegos de la cocina, y los cigarrillos. Las baterías Tienen que estar bien ventiladas y estibadas de manera que se impida su movimiento en navegación. Tienen que estar lejos de los tanques de combustible, y de la instalación de tubos asociados al mismo. Es importante que estén montadas dentro de recipientes o alojamientos de plástico reforzado o material equivalente, resistente al ácido y que permita recoger los eventuales derrames de electrolito. Una revisión visual nos permitirá comprobar que los bornes no se sulfaten, que no aparezcan líquidos corrosivos o malos contactos por recalentamiento.
INSTALACIÓN ELÉCTRICA
Si nuestro barco es de construcción reciente y cumple con los controles CEE, podemos estar tranquilos, pero en barcos antiguos o de construcción amateur, vale la pena recordar algunos parámetros.
-El cableado eléctrico ha de tener la sección adecuada al servicio que presta: no es lo mismo un cable para el motor eléctrico del ancla que el de una luz interior.
-El aislamiento de los cables será resistente al agua de mar, a los aceites, a los hidrocarburos y no ha de propagar las llamas.
-Los cables que estén expuestos a la acción del sol deberán estar protegidos con una cubierta exterior insensible a la acción de los rayos ultravioletas.
-Para las conexiones de cables se emplearán siempre cajas de derivación o uniones mediante terminales aislados, y siempre se evitarán los empalmes encintados.
-Los enchufes, las cajas de empalmes y las lámparas situadas en el exterior tiene que ser estancas.
-Todos los circuitos eléctricos tiene que estar protegidos por fusibles.
DOS TIPOS DE CIRCUITOS
El sistema eléctrico de los barcos suele estar compuesto por un sistema de baterías y de instalaciones a 12 voltios. En barcos de envergadura y con más equipos, podemos encontrar circuitos de 24 voltios.
Podemos disponer de 220 voltios en el barco si nos conectamos a tierra cuando estamos amarrados, con lo que tendremos un circuito interior independiente de 220 voltios, y que además podremos aprovechar, si disponemos de un cargador-transformador, para cargar las baterías de 12 o 24 voltios. Si queremos disfrutar de los 220 voltios durante la navegación, entonces será necesario instalar un generador que nos producirá esta corriente, tanto para su uso inmediato como para cargar las baterías. Entonces es imprescindible disponer de un sistema de fusibles y termoeléctricos tanto en la torreta de alimentación en el muelle como en el barco que proteja el sistema de posibles cortocircuitos. También es importante que el patrón del barco sepa en cada momento si está cargando con el alternador del motor propulsor, con la toma de tierra del puerto o con el generador auxiliar. Pueden existir casos de incompatibilidad en caso de que estén funcionando dos sistemas a la vez. Cada vez aparecen más los convertidores de 12 o 24 voltios a 220 voltios. Es otro caso más a tener en cuenta y no solapar con otro sistema de carga. Como ya estamos hablando de instalaciones con una cierta complicación, lo mejor que podemos hacer es hablar con un instalador oficial que nos explique previamente el circuito y nos adelante las precauciones y los controles que es necesario tomar. Unos relojes de lectura de voltaje y amperaje nunca estarán de mas.
TABACO
Las normas antitabaco en tierra han concienciado enormemente a los fumadores de las incomodidades de fumar en zonas cerradas. Y eso también ayuda mucho para evitar peligros. Obviamente, lo mejor es no fumar dentro del barco. Se puede fumar en un ágape en condiciones excepcionales, amarrados o fondeados, siempre que el patrón y los fumadores pasivos lo permitan. Lo que un patrón consciente prohibirá es fumar en los camarotes o en compartimentos cerrados, o durante la navegación . Se pondrá especial cuidado con los fumadores en las embarcaciones abiertas con depósitos de gasolina en cubierta o motores fueraborda. En fin, no es que se le ponga más o menos cuidado, es que entonces no se podrá fumar.
ACTUACIÓN ANTE EL FUEGO
Bueno, si la prevención ha fallado, tendremos que actuar ante la declaración de un incendio. Antes que nada vamos a estudiar un poco el fenómeno del fuego para saber cómo lo vamos a combatir.
-Factores que han de concurrir para que se produzca un fuego: Para que tenga lugar la combustión es necesario que se combinen tres elementos: combustible, oxígeno y una temperatura alta. A cada uno de estos elementos se les representa en los lados de un triángulo que recibe el nombre de triángulo del fuego. Si conseguimos eliminar uno de estos tres lados, conseguiremos extinguir el fuego, ya sea enfriándolo, dejándolo sin combustible o asfixiándolo. Una teoría más evolucionada nos habla del tetraedro del fuego, en el que el cuarto lado sería la reacción en cadena. Esta reacción en cadena es la que produce la llama y evita que el fuego se extinga. Existen unos productos especiales, del tipo sales sulfatadas, que cortan la reacción en cadena. Estos son los polvos que almacenan los extintores actuales.
-Modo de proceder al declararse un incendio:
• Localización:¿dónde está el fuego?
• Confinamiento:vamos a aislarlo.
• Extinción:vamos a apagarlo.
Para hacerlo actuaremos con un sistema que puede ser el siguiente:
1. Evacuaremos a las personas de la zona del incendio. Colocaremos el barco en posición favorable respecto al viento.
2. Desconectaremos los circuitos eléctricos.
3. Nos protegeremos del humo con mascarillas o pañuelo.
4. Nos protegeremos con ropa poco combustible.
5. No abriremos puertas de golpe y nos resguardaremos detrás de ellas. Al abrir un compartimento incendiado puede salir una llamarada o incluso puede producirse una explosión.
6. Si podemos, nos protegeremos de las llamas por medio de niebla de agua.
7. El extintor se dirigirá a la base de las llamas.
POSICIÓN DEL BARCO RESPECTO AL FUEGO
Si el fuego se declara en proa nos colocaremos popa al viento, y si el fuego está localizado en popa nos aproaremos al viento, para evitar que las llamas se desplacen hacia la parte central. Evidentemente, nos mantendremos a la mínima velocidad. Si se localiza el fuego en el centro del barco, intentaremos conseguir un viento aparente nulo, o que su intensidad sea la mínima posible. Para conseguirlo nos pondremos a navegar al mismo rumbo y la misma velocidad que el viento.
LA COMUNICACIÓN ES SEGURIDAD
El equipo VHF es imprescindible a bordo, e incluso en las pequeñas embarcaciones en las que el despacho no lo hace obligatorio, recomendamos que lo lleven a bordo, aunque sea un portátil. Sin menospreciar los teléfonos móviles, el contacto por radio nos pone en comunicación inmediata con el barco más cercano o el club náutico o marina próximos. La llamada por teléfono no nos da una comunicación tan directa con la persona que nos puede socorrer. Aunque desde luego no deja de ser otra gran ayuda.
CLASIFICACIÓN DE LOS INCENDIOS
Según el tipo de combustible que arde, se pueden clasificar los incendios en cinco tipos:
-Alfa. Arden combustibles sólidos.
-Bravo. Arden combustibles líquidos.
-Charlie. Arden combustibles gaseosos.
-Delta. Arden metales ligeros.
-Echo. Arden equipos eléctricos o cualquiera de los incendios anteriores en presencia de equipos eléctricos.
Esta última apreciación es importante. Teniendo en cuenta que hoy en día las instalaciones eléctricas están presentes en todas partes, podríamos decir que todos los incendios son del tipo Echo, eléctrico. ¿Qué barco conocemos que no disponga de algún equipo eléctrico?
TIPO DE EXTINTORES
En los incendios Echo evitaremos el uso de agua como sistema de extinción, por el peligro evidente de cortocircuito o de descargas eléctricas a los operadores del sistema antiincendios. Entonces es cuando entendemos que los extintores ideales para los incendios sean los de polvo seco, porque son eficaces para los incendios Echo y además esos polvos secos –que son un tipo de sales sulfatadascortan la reacción en cadena. Para despachar una embarcación es necesario disponer de un material de seguridad obligatorio, entre el que se encuentra, por supuesto, el extintor o extintores. Ese es el momento de informarnos sobre los extintores homologados que hemos de instalar, el número mínimo necesario y el tipo. Estos datos varían según el tipo de motorización y el combustible que utilicemos en nuestra embarcación. La circunstancia de que los extintores tengan polvos secos en su interior hace imprescindible el hecho de que sean agitados antes de utilizar para remover dichos polvos apelmazados en el fondo del extintor.
VIENTO REAL Y VIENTO APARENTE
El viento real es aquel que registramos cuando estamos parados, fondeados o atracados, mientras que el viento aparente es el que medimos cuando nos desplazamos. Nuestra velocidad jugará un papel importantísimo en el viento aparente, ya que genera un viento opuesto a nuestro rumbo.
CONSEJOS PRÁCTICOS
Si se declara un incendio a bordo, lo más inmediato es ponerse manos a la obra en las tareas de extinción antes de tomar cualquier otra medida. En caso de que el incendio no pueda extinguirse inmediatamente, se puede utilizar la radio para contactar con barcos cercanos o con Salvamento Marítimo para que puedan ayudarnos en la extinción en caso de abandono del buque.
RIESGO DE UN ABANDONO PRECIPITADO
En caso de incendio, como en el de inundación, el patrón tiene que hacer gala de grandes dosis de sangre fría. Lo primero es intentar sofocar el fuego, porque un abandono precipitado del barco puede poner a la tripulación en una situación peor de lo esperado. Si vemos que la extinción es imposible, y después de haber colocado a la embarcación en la posición respecto al viento más favorable, se procederá al abandono del barco.
-Pediremos socorro por radio siguiendo el procedimiento radiotelefónico.
-Prepararemos la balsa salvavidas, los aros y todo el material de salvamento necesario.
-Dispondremos la radiobaliza.
-Toda la tripulación se abrigará bien.
-Nos colocaremos el chaleco salvavidas, que deberá ir bien apretado.
-Si tenemos algún barco a la vista lanzaremos cohetes y bengalas.
-En caso de no disponer de balsa salvavidas se arrojarán al mar todos los objetos que puedan flotar.
-Una vez en el agua todos los náufragos deben agruparse.
-Si se dispone de balsa salvavidas, se embarcará directamente. Cuando hayamos embarcado, y con todo el material necesario a bordo, cortaremos la retenida que nos sujeta al barco.
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