2006 Dirección General Marina Mercante embarcaciones recreo estadística matriculación  
ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Miquel Mallafré
¿Conocen la obra de Magritte? El pintor belga René Magritte (1898-1967) fue uno de los máximos exponentes del surrealismo y el absurdo, utilizando objetos representados fuera de contexto y explotando en muchas de sus obras la relación que se establece entre los objetos, su representación visual y los vocablos que los designan. Seguro que ustedes recuerdan esos cuadros en los que aparecía, por ejemplo, un bombín y, al lado un texto en el que se leía “Ça n’est pas un chapeu” (Esto no es un sombrero). Por supuesto que no es un sombrero. Es la representación de un sombrero. Pues bien, puede que lo que pensábamos que era una embarcación de vela no lo sea. Según algunas estadísticas oficiales puede ser una embarcación de motor. Nos explicaremos. Hace algunas semanas la Dirección General de la Marina Mercante hizo pública la estadística de matriculaciones de embarcaciones de recreo realizadas durante la temporada 2006. Según estos datos se matricularon un total de 13.942 embarcaciones de recreo, cuando en 2005 habían sido 13.220. Esto supone un incremento de un 5,5 por ciento, lo cual significa que el sector sigue disfrutando de una salud envidiable. Son cifras razonables. Además, la realización de la estadística se ha llevado a cabo efectuando una subdivisión mayor de la flota con respecto a ocasiones anteriores.
Si en los últimos ejercicios se subdividió al flota en cuatro tramos (hasta 7,5 metros, entre 7,5 y 12 metros, entre 12 y 15 metros y más de 15 metros) ahora son seis los tramos, sumando dos nuevos cortes por el segmento alto de la flota, como son los barcos matriculados entre 15 y 18 metros y entre 18 y 22 metros, apareciendo también el segmento de más de 22 metros. Nunca antes la administración nos había obsequiado con una estadística tan completa, lo cual es de agradecer, pues cada uno de estos tramos está disponible separando primero las embarcaciones matriculadas en Lista Sexta (embarcaciones de recreo destinadas a actividades lucrativas) y Lista Séptima (embarcaciones de recreo particulares), todo ello para cada capitanía marítima y también diferenciando entre aquellas embarcaciones que se propulsan a motor y aquellas otras que lo hacen a vela. Y es aquí donde salta la sorpresa. Según la administración el año 2006 se matricularon en España sólo 196 embarcaciones propulsadas a vela, mientras que el año anterior habían sido 1.348. ¿Es posible que en Tenerife o Málaga sólo se haya matriculado un yate de vela en 2006? ¿Puede ser que en Castellón, Algeciras, Ceuta y Granada no se haya matriculado ninguno? ¡Hombre! Poder ser, puede... Pero probable, lo es poco. Que no cunda el pánico. Expuestas estas razones por parte de distintos profesionales del sector, la administración corrigió sus datos en pocos días y, ahora sí, ofreció datos fiables. Los barcos a vela matriculados en 2006 fueron 1.672, 366 de los cuales en Lista Sexta.
Rectificar es de sabios y la corrección honra a quien la hace. Pero ésta es una corrección poco clara, pues si la primera cifra total era de 13.942 embarcaciones, después de corregir son 13.763. 179 barcos menos. Por si esto fuera poco, las cifras totales de cada una de las 29 capitanías son ahora distintas a las anteriores, con la excepción hecha de Lugo y Las Palmas, con 70 y 630 embarcaciones, respectivamente, cuyos datos son idénticos ahora y antes. Nos hemos molestado en hacer la suma. Que se hubieran contabilizado yates a vela como si fueran yates a motor, vale, pero que cambie la cifra total de barcos matriculados en 27 capitanías, cuatro meses después de cerrado el ejercicio... Y quede claro que no dudamos ni por un momento del trabajo realizado en las capitanías. La estadística del 2006 se completa con otra referida al 2005, que es mucho más paradójica. Los datos facilitados a mediados de 2006 con respecto a 2005 indicaban que a 31 de diciembre de 2005 el total de la flota de recreo española, sumando ambas listas y tipos de propulsión, era de 199.356 embarcaciones de recreo. Todos dimos esos datos por buenos. Pues bien, según los datos facilitados este año la flota constaba en 2005 de 167.340 barcos. Ignoramos los métodos utilizados para alcanzar la nueva cifra, pero que desaparezcan 22.000 barcos en una estadística que llevaba un año cerrada es mucha desaparición. ¿Pasó un tsunami por las aguas virtuales de los ordenadores oficiales? Ese descenso se produce en todas las capitanías.
Tomando como ejemplo la primera de la lista, San Sebastián/Pasajes, el dato del año pasado era de 3.250 embarcaciones existentes, mientras que los datos de ahora, referidos igualmente a finales del 2005, son 2.890 barcos. En 2006 se matricularon en esa capitanía 189 yates y algún lector puede pensar, en consecuencia, que se han producido 549 bajas a los largo del 2006, pero es que los datos no están referidos a finales de 2006, sino a 2005, es decir, se trata de una corrección respecto a los datos facilitados hace un año. De nuevo hay que pensar que en una u otra cifra se produjo un error. Sin datos fiables es muy compresible que asalte la duda a quienes desean manejarlos para realizar, por ejemplo, estudios de mercado, determinar la necesidad de nuevos amarres o cualquier otra cosa que requiera la utilización de información cierta. Tanto trabajo para introducir datos en los ordenadores, y ahora es muy posible que nadie se los crea. Pase que el sistema informático compute, por error, como barco propulsado a motor a cualquier embarcación que tenga un motor. Pero los ordenadores de tráfico no confunden una BMW R 850 con un BMW 318, y ambos vehículos tienen motor, ruedas y la misma marca. Sin embargo, que la flota disminuya cada año en lugar de crecer no parece tener mucha explicación, sobre todo en un país en el que poquísimos armadores acuden a la ventanilla a dar de baja sus viejos barcos. Si en lugar de ser barcos anotados en unas tablas estadísticas fuesen euros o miles de euros anotados en una hoja de contabilidad, los balances no cuadrarían y ya me imagino al contable sudando delante de dos focos y de un par de policías de hacienda o de delitos monetarios aplicándole el tercer grado. Pero claro, son barcos de recreo, es la náutica, barco más, barco menos, qué más da....
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