ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Miquel Mallafré
1. Introducción2. Elegir un paquete3. Más información
Desde hace varias temporadas los astilleros e importadores de motores fueraborda tienen ofertas de embarcación más motor, con la finalidad de competir en precio y facilitar la elección al usuario. Es lo que se denomina comprar en package o comprar en paquete. Esta técnica de ventas se ha llevado progresivamente a otros segmentos de la náutica. En este artículo repasaremos este formato de compra.
La mayoría de los importadores de motores fueraborda y de los astilleros que construyen embarcaciones aptas para utilizar estos motores ofrecen sus productos de forma combinada, con la finalidad de competir en precio y facilitar al usuario el proceso de adaptación de unos y otros. En principio la venta en paquete se efectúa con la finalidad de ofrecer un precio competitivo por la suma de unos productos que, vendidos separadamente, tendrían un precio superior. Esta fórmula nació en la náutica dentro del segmento de las pequeñas embarcaciones propulsadas con motores fueraborda, poco a poco este tipo de venta se ha extendido a otros productos y servicios. Sin embargo, con frecuencia se disimulan dentro de la fórmula de paquete ofertas que son prácticamente de entrega obligatoria, como puede ser el material de seguridad obligatorio, que el armador acabará comprando de forma inexcusable, o la arboladura de un yate de vela. Claro que uno mismo puede arbolar su yate nuevo, pero hay que reconocer que no es lo más probable. Así pues, antes de continuar hay que hacer un primer toque de atención: siempre es necesario comparar los precios entre conceptos lo más parecidos posible. También es necesario insistir en que un pack, package o paquete auténtico tiene que significar necesariamente un descuento en la suma de los importes de todos los componentes que intervienen en la operación pues, en caso contrario, se trataría simplemente de adquirir una serie de accesorios al precio indicado por el vendedor.
ANTECEDENTES
En realidad, la venta en package tiene sus precedentes más claros en los Estados Unidos, cuando la potencia económica de los constructores de motores y la voluntad de fidelizar a sus clientes les hizo emprender acuerdos, cuando no directamente la adquisición, de los astilleros que consideraban más interesantes. Brunswick es la propietaria de las marcas Mercruiser, Mariner y Mercury por lo que a motores se refiere, también posee la marca de fuerabordas eléctricos Motor Guide y forma parte de una joint venture con Cummins para la comercialización de los motores dentrofueraborda Cummins Mercruiser Diesel. La corporación ha ido adquiriendo sucesivamente distintas marcas de embarcaciones y actualmente posee Albermale, Aquador, Arvor, Askeladden, Baja, Bayliner, Bella, Bermuda, Boston Whaler, Cabo, Crestliner, Flipper, Hamskayat, Hatteras, Lowe, Lund, Maxum, Mercury, Meridien, Ornvik, Palmetto, Princecraft, Quicksilver, Rayglass, Savage, Sea Boss, Sea Pro, Sea Ray, Sealine, Triton, Trophy, Uttern, Valiant y Wizard. No todas ellas se comercializan en Europa, pero a la mayoría de nuestros lectores les sonarán los paquetes de motores fueraborda de las marcas Mariner o Mercury con las marcas de embarcaciones Quicksilver -neumáticas, semirrígidas y lanchas de fibra- o Valiant (neumáticas y semirrígidas). No es extraño que Touron, empresa importadora de estas marcas en España y Portugal fuera la primera en abordar el tema de la venta en package en nuestro país.
Otra corporación importante fue OMC -Outboard Motor Corporation- propietaria de las marcas de motores fueraborda Evinrude y Johnson, además de distintas marcas de embarcaciones, como Four Winns o Glastron, pero OMC quebró y sus activos fueron divididos de tal modo que los fueraborda pasaron a propiedad de la multinacional canadiense Bombardier y más tarde a BRP, Bombardier Recreational Products, mientras que las marcas de embarcaciones fueron adquiridas por el grupo Genmar, que ahora cuenta con las marcas Carver, Four Winns, Glastron, Hydra-Sport, Larson, Marquis, Seaswirl y Stratos, entre otras. Al dividirse los motores con respecto a las embarcaciones, la tendencia a formar paquetes u ofertas que combinasen marca de motor fueraborda con marca de embarcación del mismo grupo dejó de tener sentido. Pero esto no impide que toda clase de pactos entre marcas de motores y astilleros sean posibles en cada uno de los países en los que se comercializan, a menudo bien distintas de las que se pueden encontrar en un país vecino.
LANCHA Y FUERABORDA
La lancha y el fueraborda son el paquete clásico de la náutica internacional. Para los fabricantes de motores fueraborda la fórmula consiste en la adopción de acuerdos con alguno de los astilleros existentes en cada país, bien directamente, bien a través de sus importadores, para que estos astilleros les ofrezcan las embarcaciones a un precio competitivo, embarcaciones que serán vendidas más tarde en la red de distribución de los motores, en forma de package de tal modo que el cliente adquiere embarcación y motor a un precio sensiblemente menor al que tendrían si los hubiera adquirido por separado. No todas las ofertas incluyen el montaje y los complementos como baterías, instrumentos u otros.
Éste es un sistema de comercialización empleado con frecuencia por los importadores de motores fueraborda, puesto que son quienes poseen las redes de distribución más extensas. El método no impide que cada futuro armador decida sobre el producto final, pero invita a comprar la embarcación que le recomienda el fabricante del motor, pues el precio es mucho más competitivo. La situación inversa es perfectamente posible. Existen astilleros que llegan a acuerdos con distintos importadores de motores fueraborda para que les suministre una cierta cantidad de motores a un precio atractivo y así ofrecer al cliente final sus lanchas con el motor ya instalado. No se trata solamente de una cuestión de precio, sino también de adaptación entre los productos, pues tanto astillero como el importador conocen cuales son las gamas de sus respectivos productos y es de suponer que sepan cuales son las que mejor se adaptan entre sí y pueden en consecuencia proponer la mejor gama de potencia para cada eslora y programa.
Sin embargo, a menudo es la náutica quien incide directamente en el precio, pues intervienen diferentes factores, como el transporte -distancia desde el almacén central del astillero y del importador de los motores hasta el punto de venta- o el montaje, según sea el motor elegido: arranque manual o eléctrico, instalación de batería, power-trim, indicadores en el puesto de gobierno, etcétera.
La adquisición de una embarcación bajo la fórmula del package se muestra siempre interesante pero, antes de comprar es necesario seleccionar, en primer lugar, la embarcación que nos interesa por características, programa y precio, pues puede suceder que existan diversas ofertas válidas para nuestros intereses. Si es así, es necesario seleccionar entre las de características semejantes y estudiar los precios. Neumáticas con neumáticas, semirrígidas con semirrígidas, lanchas abiertas con lanchas abiertas y, del mismo modo, motores fueraborda de la misma potencia y prestaciones (arranque eléctrico o manual, con o sin power-trim), dos tiempos a inyección o cuatro tiempos.
A continuación es necesario comparar las calidades. No es lo mismo una neumática con flotadores de PVC que con flotadores de neopreno, no es lo mismo un piso de fibra que un piso de teca, y así sucesivamente. Hay que comprobar también que el barco que forma parte de la oferta posea las mismas características y equipamiento que otro del mismo modelo que se vende por separado, es decir, hay que verificar que colchonetas, compás, roldana u otros accesorios que se sirven de serie en un modelo de barco, se sirven también -y de la misma calidad- cuando ese barco se ofrece formando parte del paquete; lo mismo vale para el motor: si por un precio se ofrecía arranque eléctrico, hay que verificar que el motor que forma parte de la oferta también lo posee. Seguidamente comprobaremos cuáles son los productos y servicios que incluye el precio de la oferta. El package más elemental incluye embarcación y motor, sin montaje; seguidamente hay empresas que incluyen los elementos necesarios para el montaje, como cables o soportes, pero no la mano de obra; un siguiente nivel incluye en la oferta la mano de obra necesaria para la instalación, a un precio fijo, con independencia del tiempo utilizado por el operario; por último algunas ofertas incluyen en el precio elementos accesorios, como la batería, si el motor es de arranque eléctrico, o algunos instrumentos.
En definitiva, se trata de comparar precios de productos iguales, sumando todo lo que nos costaría adquirir por separado lo que estamos comprando en forma de paquete. Para que todo esto tenga un sentido comprar en forma de paquete ha de ser más económico para el armador.
ALGUNAS MARCAS
Hemos seleccionado algunas ofertas a modo de orientación. Por ejemplo, Rio ofrece package de todos sus modelos propulsados con motor fueraborda con las marcas Honda y Suzuki. Su precio incluye montaje del motor, batería, desconectador, lona de fondeo y escala de baño, pero no el transporte ni los certificados; tampoco mantiene los precios de las ofertas en package cuando hay que tomar una embarcación a cambio o como parte del pago. Si, por ejemplo, nos decidimos por una Rio 650 Coral con un motor Suzuki de 90 caballos, veremos que la lancha cuesta 21.950 euros y el motor 10.890; 32.840 euros en total, pero en paquete cuesta 28.470 euros, montaje incluido, 4.370 euros menos que comprando barco y motor por separado. Yamaha realiza una oferta distinta, pues no incluye en el precio la instalación ni los accesorios.
En este caso, una Sessa Key Largo 28 cuesta 98.300 euros y se puede propulsar con dos motores Yamaha de 250 caballos que valen 46.450 euros los dos, de modo que la embarcación costaría pagando por separado estos componentes 144.750 euros, pero comprados a la vez el conjunto vale 133.200 euros, 11.550 euros de ahorro. Un último ejemplo lo tenemos en Mariner y Mercury. En este caso tomaremos una Quicksilver Weekend 640 propulsada por un motor Optimax de 115 caballos, conjunto que se vende por 28.569 euros, cuando el precio por separado sería de 36.245 euros. Tanto si se compra barco y motor junto o por separado, el precio no incluye el transporte, la instalación ni, en este caso, la hélice, pues es política de la firma no entregar ninguna hélice con el motor, salvo los más pequeños, para que el propietario pueda elegir la que más se adecue al tipo de navegación.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que, mientras siempre es posible comprar un motor suelto, algunas marcas de embarcaciones no se venden sin motor, motor que ha ser necesariamente de la marca que comercializa la misma compañía, de modo que es difícil fijar el precio real de la embarcación, llegando al caso de no venderse sin motor o de estar muy penalizada en precio, con la finalidad de vender el motor en la misma operación. A todo esto hay que sumar los otros costes que conlleva la operación, como pueden ser el montaje del motor, tanto en mano de obra como en materiales, operación que puede costar, con independencia de las marcas, entre 200 y 400 euros. Las ofertas son inagotables, pues cada modelo de barco dispone de varias potencias de motores posibles y aún distintas marcas, del mismo modo que es posible montar un determinado motor sobre un amplio abanico de gamas de embarcaciones. No hay que perder de vista la posibilidad de otras ofertas puntuales, o variaciones en función de la zona geográfica, siendo necesario confirmar en la tienda el contenido del paquete y su precio final con el barco puesto en el agua. Vale la pena comentar en este punto que comprar en package no tiene ninguna incidencia desde el punto de vista fiscal. Si el barco mide menos de 7,5 metros de eslora fiscal no está sujeto al pago del Impuesto de Matriculación, como tampoco lo están ninguno de sus componentes, pero si mide más de 7,5 metros sí lo está, al igual que todos los accesorios que se monten en la operación de compra.
Dilatar la instalación de los accesorios para ahorrarse el 12 por ciento de impuesto sobre ellos puede ser una mala opción, pues se puede perder una parte o todo el descuento que hace el astillero por la instalación en fábrica y los resultados estéticos de ciertos trabajos pueden ser menos atractivos. En cambio se puede dilatar la compra de componentes que no afecten el uso normal del barco, como unas colchonetas, una vela adicional, un fueraborda auxiliar u otros elementos de relativa importancia instalados con la finalidad de mejorar paulatinamente la embarcación. Es cuestión de hacer números.
OTRAS COMBINACIONES
De la misma manera que se hacen paquetes con una embarcación y un motor fueraborda es posible hacerlos con cualquier otro bien o servicio. En las embarcaciones de tamaño medio, generalmente propulsadas con motores dentrofueraborda o interiores no cabe hablar de packs en cuanto a equipos propulsores, pues la embarcación y el motor forman ya un conjunto cerrado. En tal caso el paquete se ofrece para los accesorios, en aspectos tales como la electrónica, las colchonetas, ciertas partes del mobiliario u otros complementos. Quiere decirse con esto que si en el momento de comprar el barco se elige montar una serie de equipamientos u accesorios, el precio del conjunto será menor que si esta adquisición se efectúa de forma fraccionada más tarde. Además, en algunos casos, la instalación de ciertos equipos requiere de trabajos de fibra o carpintería que siempre resultarán mejores si se hacen en el astillero, por no hablar de las responsabilidades por garantías. Es el caso, por ejemplo, de la instalación del molinete eléctrico, de la hélice de proa o de un piso de teca en la bañera. Lo mismo sucede a la hora de elegir accesorios electrónicos que requieren una instalación en el puesto de gobierno, de modo tal que si estos trabajos están previstos en el astillero su realización puede resultar más agradable desde el punto de vista estético, además de más sencilla porque es más fácil poner cables u otros elementos mecánicos cuando el barco está aún por terminar. Por ejemplo, si la distribución de los instrumentos que se sirven de serie está realizada de determinada manera, tal vez no quede espacio para el montaje de grandes pantallas de ploter o radar, algo que el astillero puede prever en el momento de la terminación del puesto de gobierno, modificando la ubicación de los indicadores que se sirven de serie, de tal modo que tengan cabida los equipamientos estándar y los opcionales.
Por ejemplo, Bénéteau tiene establecidos nada menos que siete packs de electrónica, adaptados a uno o más modelos de su gama de motor. Su pack electrónico B2 se adapta a los modelos Antarès 6, Antarès 6 Fishing, Antarès 7, Antarès 760, Antarès 8.8, Antarès Série 9 y los modelos Flyen 750 Open y WA, y consiste en un conjunto de sonda y GPS Raymarine con pantalla de 6,5 pulgadas que admite la cartografía Navionics Gold. Su precio la pasada temporada era de 3.510 euros.
OFERTAS EN VELA
La filosofía de la venta en paquete no difiere entre los ámbitos del motor y de la vela. Por supuesto, no es probable el paquete de embarcación más fueraborda, excepto en las unidades más pequeñas, pero igualmente existen ofertas para la compra en pack de distintos accesorios o versiones. Una de las soluciones más frecuentes es la de ofrecer equipamientos o acabados mejores a los que el barco tiene de serie, de modo que se ofrecen velas de mayor calidad o en más número, equipamiento electrónico, material de seguridad, etcétera. En cualquier caso se supone, una vez más, que la oferta implica un ahorro para el comprador con respecto al precio total que tendrían todos los equipos comprados por separado.
Pongamos como ejemplo el Feeling 32 que cuesta en su versión estándar 81.900 euros. Las opciones propuestas valen 11.108 euros e incluye aspectos como un pack de velas con la mayor con medios sables, una capota, un pack confort con nevera, calentador de agua, ducha en bañera, además de una segunda batería y un motor de 30 caballos en lugar de 19. Pues bien, si se elige el conjunto de estos opcionales el precio total del barco pasa a ser de 91.900 euros, lo que significa 1.108 euros de ahorro, todo ello sin contar que cada uno de los paquetes que forman parte de esta oferta ya resultaba competitivo. Otra fórmula genuina de la vela es la existencia de versiones de crucero y de regata. Cuando el barco es de regata se suele renunciar a una serie de equipamiento que no se va a utilizar y, en cambio, se eligen accesorios o terminaciones distintas. Si sólo existiera la versión crucero y el armador desease dedicar su yate a las regatas se encontraría con la paradoja de tener que desmontar determinados equipamientos, a veces a fuerza de realizar costosos trabajos en el varadero, para luego instalar otro equipamiento o, directamente, no instalar determinadas piezas que se venden -y pagan- en la versión estándar. Por este motivo los astilleros ofrecen la posibilidad de optar directamente por la versión de regata, de modo que en la factoría hay una serie de equipos o acabados que no se montan y otros que son totalmente distintos. Este es el caso, por ejemplo, del Dufour 40. Uno de estos barcos ganó el mundial IMS 670 hace dos temporadas y a partir de ese momento se gestó la oferta de yates de regata basados en las modificaciones del Quum-Sevilla, que así se llamaba el barco ganador. Este tipo de modificaciones deben realizarse en el astillero pues incluyen refuerzos estructurales, pasacascos sobre la línea de flotación para no generar turbulencias en la carena y toda una larga serie de armamento adaptado a las necesidades de la competición.
Por el contrario, sucede a veces que el pack es obligatorio, en el sentido que el barco tiene un precio base en el que falta buena parte del equipamiento, de modo que el armador debe elegir forzosamente entre las tres o cuatro opciones de acabado que le ofrece la marca, como puede ser un tipo de madera u otro, un tipo de tapicería u otro. Sin embargo, estas fórmulas no son paquetes en sentido estricto, sino una fórmula de venta según versiones, de tal modo que el precio base más el conjunto de partes que forman la versión de acabado elegida constituye el auténtico precio final. Algo parecido sucedería en el ámbito de la navegación a motor a la hora de elegir un modelo con dos o tres cabinas, ejes o colas, u otras ofertas.
NOTA
Ninguno de los precios comentados en este artículo incluye el IVA y todos ellos están referidos a la temporada 2007.
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