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Astondoa 42 Fly: una eslora clave

Yate nº 507

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  1. Barco crucero Astondoa 42 Fly
  2. Yate Astondoa 42 Fly-Interiores
  3. Ficha técnica Astondoa 42 Fly
  4. Valoración barco

El AS 42 Fly es el modelo del astillero alicantino más asequible dentro de la gama Flybridge, que ahora ya cuenta con cinco modelos de 42 a 62 pies. El benjamín hereda las lanzadas formas de sus hermanos mayores, como el 52 Fly, pero en una eslora clave en el sector de los cruceros con puente exterior: los 12 metros.

Aunque entre las especificaciones del 42 Fly se pueda leer una eslora total de 12,60 metros, la eslora fiscal es de 11,99 metros, por lo que se puede gobernar con el título de PER. No son pocos los modelos –nacionales y extranjeros- que podemos encontrar en el mercado dentro de este rango donde la competencia es muy dura. Pero no hay que olvidar que Astondoa es uno de los astilleros nacionales de referencia en embarcaciones de alta gama en esloras que van de los 40 a los 138 pies y eso es toda una garantía a la hora de escoger. Sin duda, con el 42 Fly ha hecho un buen trabajo y se lo han puesto muy difícil a otros astilleros internacionales de reconocido prestigio.

Confort exterior


Los acabados de la unidad probada son excepcionales, empezando por la plataforma de baño y la bañera revestida en teca de Birmania de primera calidad y dotada de una pasarela hidráulica Besenzoni de teca y acero inoxidable. La bañera está presidida por un amplio banco acolchado situado en el espejo; a partir de aquí el usuario es libre para ampliar el equipamiento e instalar un mobiliario –recomendamos de teca para no romper la estética del conjunto- desmontable de mesa y sillas como ampliación al salón principal. El acceso a la plataforma de baño –equipada con escalerilla plegable y ducha con agua fría y caliente- se realiza a través de una puerta situada en el costado de babor. Asimismo, las bordas laterales acogen pasacabos y unas generosas cornamusas de inox a la vista para facilitar el amarre. Otro de los opcionales que equipaba la unidad en que navegamos era un pequeño frigorífico de 12V ubicado en el cofre del hueco de la escalera de acceso al fly. Pese a que hemos visto que la unidad probada equipaba un numeroso listado de opcionales, nos gustó que las colchonetas de la cubierta de proa –realizadas en una moderna tapicería marrón en conjunto con el banco de popa y el mobiliario del fly- se ofrezcan de serie, algo cada vez menos habitual. El acceso a la cubierta de proa se realiza a través de los pasillos laterales, bien protegidos por pasamanos de inox laterales que perfilan, prácticamente, toda la eslora de la embarcación de popa a proa. Pero lo que no nos convenció en este punto fue que la cubierta de proa no
dispusiera –como es habitual- de superficie antideslizante integrada en el gelcoat, detalle que el astillero debería resolver en futuras unidades. Además de una escotilla circular que proporciona iluminación al camarote principal, la zona de proa acoge una completa maniobra de fondeo que incluye molinete eléctrico, cadena y ancla tipo Danforth autoestibada sobre una roldana de inox. No nos ha convencido, en cambio, el cierre del cofre de registro de la maniobra de fondeo, que en una embarcación de este rango y con un equipamiento de alto nivel no debería ser de plástico.

El centro neurálgico de la vida exterior de la 42 es, sin duda, el espacioso flybridge. Se accede a través de unas escaleras revestidas en teca situadas en el costado de babor de la bañera. En el puente superior, mientras que el costado de babor se ha destinado al puesto de gobierno exterior, el de estribor acoge el equipamiento destinado el confort. Una amplia dinete, con asiento en forma de U y mesa central, preside el fly. En el interior de la mesa, realizada en fibra y de tipo modular, se ha proyectado un espacio destinado a acoger un pequeño frigorífico, mientras que en la parte superior se ha integrado un pieza rectangular de color azul para poder trabajar y cortar. El asiento, que puede acoger sin problemas a seis personas adultas, es muy confortable gracias al mullido respaldo acolchado, que es fiel al patrón estético del asiento de la bañera y las colchonetas de proa. También el solárium situado a proa, junto al puesto de gobierno, mantiene la estética del conjunto. Se trata de un espacio pensado para que se puedan estirar dos personas a tomar el sol sin perder el contacto visual con el patrón que gobierna en el puesto de mando exterior.

Una completa instrumentación


El Astondoa 42 Fly dispone de un puesto de gobierno interior y un segundo puesto en el fly. El primero, a estribor, está integrado en el salón y se beneficia del elegante diseño realizado en roble natural y wengué. La consola dispone de una completa instrumentación de serie que consta de VHF, piloto automático y tridata, pero la unidad probada contaba además con el pack de electrónica recomendado por el astillero: una pantalla Raymarine C-80 en el centro de la consola con funciones de radar, GPS y carta náutica del Mediterráneo. Si se desea también instalar un repetidor de pantalla en el puesto de gobierno del fly, en lugar del plotter C-80 el astillero ofrece la posibilidad de instalar el E-80 con las mismas funciones básicas. Pese a no contar con indicador de flaps, la instrumentación ofrecida en la consola principal del 42 Fly es muy completa. La relojería de los motores Volvo junto con el plóter se ha instalado en un panel superior, perfectamente a la vista, mientras que el panel inferior de la consola acoge el mando de gobierno a la derecha, un compás en el centro y el joystick del sistema IPS a la izquierda. Tanto el volante, en el centro y regulable en altura, como los mandos de gobierno quedan a una correcta distancia de la mano. El asiento es de dos plazas y es de tipo fijo, ya que los diseñadores del astillero se han esforzado por integrarlo –al igual que la consolaen el conjunto del salón, por lo que se ha realizado en cuero y la base en madera. Durante el test de navegación resultó ergonómico y confortable. El puesto de gobierno exterior, por su parte, dispone de una consola contramoldeada en fibra algo más sencilla. El asiento de tipo individual es completamente regulable. En este caso, al contrario de lo visto en el puesto de gobierno interior, la consola está desplazada a babor y está protegida por un deflector envolvente que perfila, prácticamente, toda la parte frontal del fly. La instrumentación –excepto por la electrónica adicional- es similar a la del puesto de gobierno principal, con la relojería de los motores en la parte superior, los tridata Raymarine a la derecha y el mando de gobierno y el joystick de maniobra justo al lado del volante. Lo cierto es que el conjunto resultó muy efectivo durante el test de navegación, especialmente en lo referente al confort y a la ergonomía del asiento, similar en diseño a los que se usan en el sector de la automoción.

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