Stingray Boats
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Calidad controlada
Con tres décadas de experiencia en el diseño y construcción lanchas deportivas de recreo, el astillero Stingray Boats es una de las firmas de mayor prestigio en los Estados Unidos.
Astillero independiente que no forma parte de ningún gran grupo de constructores y fabricantes de motores, Stingray Boats se encuentra en la localidad de Hartsville (Carolina del Sur, EE.UU.). Aunque la marca no está todavía consolidada en el mercado español, su volumen de producción y reconocimiento fuera de nuestras fronteras es envidiable: pese a la crisis que padece el sector, en la actualidad produce más de un millar de unidades al año.
El alma mater de Stingray Boats es su propietario y fundador, Al Fink, gran amante de la velocidad, que comparte su afición náutica con la de coleccionar automóviles deportivos clásicos americanos y la de competir en dragsters o dragstrip del octavo de milla en carreras de aceleración. Fink es un hombre audaz, que a sus 62 años controla mediante el más completo sistema informático, implantado en todos los ámbitos de la empresa, hasta el más mínimo detalle del astillero. Stingray Boats está cualificado como uno de los astilleros americanos con el sistema más avanzado en el control de funcionamiento y de calidad.
Los barcos que produce Stingray son prácticos, actuales, de moderno diseño, robustos y hechos para correr. Pero, además de esto, las embarcaciones Stingray esconden un secreto: el diseño patentado de sus carenas, denominado ZP-Plane.
El astillero se situó entre las primeras firmas de Estados Unidos en los años ochenta, cuando informatizó todos los ámbitos de la empresa. En las mejores épocas, con 3.000 barcos anuales fabricados en sus instalaciones de 23.250 metros cuadrados, llegó a exportar más del 30 por ciento a través de su red internacional, repartida en más de una decena de países de todo el mundo.
Una particularidad de esta marca es que, desde sus inicios, ha construido siempre sus propios componentes. El astillero desarrolla, diseña y realiza sus modelos con una fresadora de cinco ejes CNC y dispone de una enorme máquina ploter de corte por chorro de agua, que corta la mayoría de las piezas con precisión de décimas de milímetro. Además, los componentes suministrados por proveedores externos pueden ser digitalizados con un brazo de medición Faro y aplicados al sistema CAD de diseño por ordenador para su posterior modelado en tres dimensiones.
Durante un tiempo, el astillero se planteó la aplicación de la robótica en la construcción de sus lanchas. Al igual que muchos constructores de embarcaciones, dispone de fresadoras CNC y ploter para madera y tapicerías —uno de superficie plana de 10,60 X 3,70 metros con chorro de agua capaz de cortar moqueta, diez capas de vinilo, o tres capas de 12 milímetros de tablero marino contrachapado—, pero optó por evitar la laminación automatizada ya que, en palabras del propio Al Fink, “por la forma en que aplicamos el gelcoat en los barcos no podemos construir un pulverizador que sea más eficaz que hacerlo manualmente. La persona que lo ha estado haciendo durante mucho tiempo tiene la capacidad para pensar y solucionar sus propios problemas, y una máquina, no”.
Diseño ZP-Plane
Stingray construye sus embarcaciones siguiendo las fases tradicionales de los procesos en fibra de vidrio y resinas de poliéster, con tejidos uni y bidireccionales y mats. Esto no tiene nada de particular, pero si consideramos unos moldes obtenidos con la máxima precisión, mediante modelos sacados con sistema de fresadora 3D de cinco ejes y un diseño previo con el software más avanzado, la base para producir embarcaciones con las mayores garantías está puesta.
Actualmente, Stingray tiene en su catálogo 18 modelos. Lanchas de proa abierta, cabinadas y cruceros, un deckboat y un barco de pesca/ski, abarcando las esloras entre los 18 y los 25 pies.
Una de las particularidades de estos barcos es el diseño patentado de sus cascos, denominado ZP-Plane. Este consiste en una carena especialmente concebida para la velocidad y el planeo, que ofrece un excelente agarre en virajes a alta velocidad. La obra viva actúa como una serie de distintas superficies horizontales de planeo cuando se sumergen, y cuando éstas están muy cerca de la superficie del agua, el borde exterior de los planos eliminan el spray. Este revolucionario diseño pasa a través del agua sin burbujas o vértices formados por la forma del casco.
El flujo de agua generado por este diseño permite mejorar el trabajo de la hélice (que no encuentra turbulencias ni aire) tanto navegando en línea recta y en las viradas más bruscas. Además, los cascos Stingray presentan el espejo de popa algo inclinado hacia el interior en su parte más baja, de manera que permiten un montaje más alto de las colas.
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