ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Carlos Serra Fotos Alfred Farré
1. Artículo2. Más información3. Datos técnicos4. Ficha técnica5. Valoración
El Archambault A35 es un crucero regata al estilo actual, con mínimas pero agradecidas concesiones al confort, y prestaciones seductoras para el que busque competir en regatas de aficionados.
Astillero: Archambault
País: Francia
Diseño: Joubert-Nivelt
Eslora: 10,59 m
Camarotes: 2
Precio: 98571 €, sin impuestos
Una tarde de brisa voluble y restos de oleaje nos bastó para, velas arriba en un ejemplar bien preparado y una tripulación dispuesta a subir a la banda cuando hacía falta, apreciar las cualidades de este nuevo contendiente en la batalla de los 35 pies. La sesión nos deparó suficiente viento para ceñir en ambos bordos y con intensidades variadas, ir a un largo con asimétrico y tratar de orzar hasta el límite que esa vela permitía.
Habría sido completa de contar en aguas cercanas con algún competidor en la misma eslora y categoría; tal es la igualdad o competencia entre los 35 pies rápidos de última generación, que sólo yendo más rápido tiene uno la seguridad de ser el mejor. No esperen pues nuestros lectores que nos mojemos respecto a cuál de los modelos es mejor en el cuadro comparativo: es más una cuestión de matices y gustos que de puntuación.
Nosotros podemos, eso sí, dar fe de que el A35 cumple incluso cuando, penalizado por el poco viento y la mar de proa, no navega en sus condiciones ideales. Basta desplazar el peso a sotavento, asegurar que la popa no moja y navegar al filo de los hilos para que su casco algo abananado avance sin siquiera sentir las citadas olitas viejas, típicas del Mediterráneo, que no logran pararle.
Hablamos de condiciones ideales porque, como muestra el cuadro donde le comparamos con sus competidores, el diseño de Joubert tiene comparativamente menos vela y algo más de peso.
Su ventaja en rating sin duda contempla eso mientras que, con viento fuerte, la mayor proporción de lastre y el menor trapo le ayudarán a ir más en sus aguas. Como mérito del diseño hay que destacar, pues, la facilidad para pasar la ola de un casco ancho desde la manga máxima hasta popa. La forma redondeada de los fondos, con proa y popa levantada que buscan reducir superficie mojada, y la facilidad con que el pantoque de barlovento sale del agua en los primeros grados de escora tienen que ver con eso.
Excelente ángulo de ceñida, buen tacto de timón y respuesta fiel son los lógicos complementos que el A35 ofrece sin dudar. Más viento nos habría permitido ver cuánto aguanta sin rizar; una vez al largo también habría estado bien saber qué empuje de las olas permite salir acelerando al usar el asimétrico.
Podemos acaso dar idea del límite de su timón, que en las condiciones encontradas siempre fue dócil y capaz de recuperar cualquier orzada sin mínimas sospechas de cavitación.
CUBIERTA PARA REGATA
Más pensada para la regata que para el crucero, la cubierta ofrece en su modalidad de competición suficientes alegrías: corredores amplios que una caseta alta pero estrecha no interrumpe, así como unas brazolas bien pensadas, escuadras en las bases de los candeleros y regala redondeada, clemente con los muslos de los tripulantes.
Añadamos detalles a la lista: caña de carbono –puede sustituirse por una rueda de gran diámetro, más pesada- perfectamente conjuntada con los bancos, donde se ve un peldaño para los pies, y un sistema de escota de mayor a la alemana que el trimmer combinará con el baquestay y la barra de mayor.
Piano de bloqueadores centrados y ágil distribución de maniobra, con sus colgadores de cabullería.
Una fácil circulación en bañera para las viradas. Y cómo no: un bauprés pensado para el asimétrico, fácil de sacar mediante su cabo hábilmente colocado, o el tangón de carbono ofrecido para los que prefieran regatear con rating más bajo. El timonel queda muy adelantado y tiene tras él al trimmer y una amplísima playa o cubierta de popa, que sólo se llenará de gente en las empopadas con viento duro. Los raíles de génova, pegados a la pared de la caseta, se combinan con un barber muy efectivo y usan un mínimo puente para guiar la escota hasta el winche, muy bien colocado. La proa mantiene el suficiente espacio despejado para que el proel, si se decide usar tangón, pueda evolucionar sin dificultades.
El mástil de aluminio está bien dimensionado y, sin ser de gran lujo, funciona a la perfección con sus cadenotes en la banda. Una escotilla circular sirve de boca para arriada de spi.
MÁS CUBIERTA, PERO PARA CRUZERO
En proa mismo destaca el pozo de fondeo, que puede amenizarse con una roldana de acero e incluso un molinete eléctrico. No pasará eso por alto a quienes de veras pretendan usar el barco en crucero.
La bañera es protegida y el tambucho cierra de veras. Los bancos que lo siguen tienen buenos ángulos y anchuras, lo que les permite ser aprovechados y dar seguridad en cualquier escora.
El timón no roba demasiado espacio, aun en su versión de caña, y con el uso de un piloto automático hará la vida fácil cuando se trate de desplazamientos largos. Todo ello ha sido pensado con un objetivo: pese a su eslora limitada, su pedigrí de regatas y su desplazamiento ligero, el A35 debe poder efectivamente viajar y acoger una familia.
Añadan para acabar a lo ya citado una popa abierta pero segura, donde es fácil instalar una escala de baño, y a sus pies un cofre cerrado mediante una escotilla. La estiba suplementaria que se encuentra dentro será también agradecida. No es difícil imaginarse disfrutando del buen tiempo en una cala o un fondeo con esta cubierta tan cercana al mar.
HABITABILIDAD
En el interior también está logrado el compromiso entre ligereza, facilidad de movimiento y habitabilidad. La manga generosa da para mucho mientras la caseta permite, por lo menos en el centro del barco, buenas alturas.
Vean el salón, con sus bancos en forma curva bajo los cuales hay enorme espacio de estiba. Su mesa de alas abatibles aprovecha el paso del mástil y disimula, asimismo, el hueco con la toma de casco de la corredera. Pese a un suelo interrumpido por los arcos de refuerzo, presenta un volumen cómodo y atractivo, donde será posible reunir a toda la tripulación.
Estudien luego el conjunto de cocina y mesa de cartas que flanquea la bajada: aunque basados en el propio contramolde del casco, ambos muebles ofrecen todos los detalles precisos: nevera, fregadero, cajones, taquillas, guardamares y soportes para accesorios. La carpintería que los acompaña es sólida y está hecha con suficiente gracia como para animar a usarlos.
En la cocina se agradece la repisa de resina. En navegación, el espacio pensado para un ordenador portátil. Destacable también el camarote de popa, cerrado por una puerta y dotado de una cama ancha que las formas del casco permiten prácticamente rectangular. Sólo le falta un armario, compensado por las numerosas taquillas y el banco suplementario. Imaginamos que en la versión con rueda ese espacio perderá algo de altura al fondo.
Y llegamos aquí a las estancias más comprometidas: el camarote o cama bretona visto en proa y el baño. Será cuestión de gustos: en proa el espacio es generoso y el acabado de contramolde, que incluye el paso del bauprés en el techo, no presenta quejas.
Pero al estar comunicado directamente con el salón carece esa cama de la intimidad de un camarote... En el baño también será cuestión de adaptarse: espacio no falta, con una buen altura. Pero tanto la realización en contramolde básico como la convivencia con el gran local técnico puede crear protestas por parte de los invitados más quisquillosos. De hecho, no se ha previsto ducharse allí, pues para algo existe la ducha de cubierta... Acabados de madera cortada y pulida; luces suficientes; tornillos vistos obligados por el tipo de construcción; buen pasamanos y amplitud están pues en lado positivo.Ausencia de cortinas y, sobre todo, falta de ventilación efectiva aparte de la escotilla de proa pesan para no dar un sobresaliente en confort.
NAVEGACIÓN Y MANIOBRA
Espinaquer o asimétrico: El A35 está preparado tanto para usar maniobra de spi convencional como para los modernos asimétricos. Para esos últimos, su bauprés surge de un orificio en la roda pasando por el pozo de fondeo.
Su estiba no molesta en el camarote bretón. Su manejo, mediante cabullería reenviada a popa, es inmediato. El asimétrico aumenta el rating y, dicen, no compensa en regatas tipo banana. Para eso hace falta un spi convencional y su correspondiente tangón.
Será en cambio rentable el bauprés y su vela en un recorrido donde haya tramos de través o largo. Regatear en un A35 contempla, pues, la compra de ambas velas y sus correspondientes equipos.
VIDA A BORDO
Gel Coat y madera: No es posible salirse del ambiente de barco de regatas, y menos cuando no se quiere gastar dinero del cliente en florituras. Lo mejor que se puede destacar del esfuerzo de Archambault es su honestidad: desde el gel coat blanco y limpio, con formas pensadas para facilitar el paso o el uso y la limpieza, a la carpintería de factura tradicional y a la que el uso de contrachapado de calidad mejora. Véase el mamparo que separa la litera bretona: ha sido cortado y sus aristas, redondeadas hasta conseguir un acabado suave, no exigen otro listoncillo o remate. También en los techos la visión de las cabezas de tuerca –todas redondas, eso sí- nos recuerda lo importante de acceder a los herrajes.
FOCO EN...COFRE EN EL BAÑO
Además de los espacios disponibles desde la bañera, Archambault decidió dotar al A35 de un gran local de estiba capaz para todas las velas o, en transporte, los recambios y herramientas que acompañan un barco de regatas. El único compromiso es que, siendo el barco el que es, no hay más remedio que añadir ese espacio al baño, lo que para algunos resultará algo chocante. Pero funciona.
ASPECTOS CONSTRUCTIVOS Y CONCLUSIONES
Archambault se mantiene a la última en tecnología de construcción, donde no cede un milímetro a los grandes nombres franceses. Su planta de infusión para cascos, más el uso de inyección para cubiertas, da una fidelidad absoluta a los modelos y una gran garantía de limpieza.
A esas piezas se añaden los refuerzos, los contramoldes de interior y la carpintería, con mamparos laminados y buenos encajes. Tanto la instalación mecánica como la electricidad vista en el modelo probado demostraban un proyecto serio por parte del astillero en esos terrenos, además de una realización cuidada. En cubierta el acastillaje también era racional, fácil y de tamaño más que suficiente, algo que era de esperar visto que navegábamos en un ejemplar con currículo de regatas y bien rodado.
Anotemos que el astillero garantiza una igualdad total en los ejemplares producidos. También en herrajes se puede conseguir uniformidad al ofrecerse un paquete de regatas que incluye todo lo deseable. Tanto por el precio con que se ofrece como por sus ventajas generales, el A35 formaría un excelente monotipo como los que se están desarrollando actualmente para la regata en tiempo real.
Y aunque, con una cazurrería muy francesa, Archambault asegura no precisar un reglamento de clase pues en Francia ya funcionan flotas de A35, el ejemplo de otros monotipos parece aconsejar lo contrario. Nos gustaría verles poner la carne en el asador y presentar un reglamento exhaustivo.
DATOS TÉCNICOS
CONSTRUCCIÓN
-Casco: Sándwich con alma de espuma y pieles exteriores e interior en fibra de vidriopoliéster realizado en infusión al vacío. Contramoldes en forma de anillos de refuerzo laminados al casco. Mamparos estructurales laminados al casco. Mecha de timón en acero inoxidable con pala de estratificado y cojinetes autoalineantes. Quilla de plomo
-Cubierta: Sándwich de espuma PVC realizado en inyección de resina (dos moldes)
-Jarcia firme: Mástil Soromap en aluminio apoyado sobre quilla y aparejado a 9/10. Dos pares de crucetas retrasadas. Jarcia firma de Dyform. Cadenotes a la banda. Refuerzos de escuadra en el interior. Baquestay desmultiplicado por aparejillo de cascada. Botavara con rizos y contra rígida. Escota de mayor a la alemana.
-Sistemas: Dos baterías con repartidor y desconectador. Cuadro eléctrico con 12 funciones. Cableado con números y colores distintivos. Caja de motor aislada. Mando de motor encastado en bañera. Depósito de combustible en plástico traslúcido visible.
NAVEGACIÓN
Aunque, como buena máquina de regatas, necesita el peso en la banda, es un velero de buen lastre y manga poderosa, lo que le da margen defensivo. Su respuesta al timón resulta también tranquilizadora.
FRENTE A LA COMPETENCIA
Para los amantes de la estadística, el A 35 disfruta de un rating 1.025 en su versión espinaquer, lo que le permite recuperar el tiempo perdido en la línea de llegada respecto al X-35.
También es más ancho que todos sus competidores, aprovechando así mejor el peso de sus tripulantes, y cuenta con una proporción de lastre ventajosa. Pero tiene menos trapo, lo que en ventolina y mar movida tendría que darle desventaja. Su rating con espinaquer a tope de mástil sube a 1.031, mientras que con asimétrico alcanza 1.042. Todas esas cifras son para la unidad probada.
Las cifras vistas en el cuadro adjunto bastan para subrayar las diferencias de concepto entre un barco y otro: el diseño de Joubert juega a la manga, pesa un poco más y, pese a tener menos trapo, juega con mayor proporción de lastre.
No puede disimular su origen atlántico, y sin embargo en regatas mediterráneas está dando tantos sustos que nadie lo diría.
Y no implica eso prescindir de las personas haciendo banda: al contrario, pues si miran las fotos verán que el barco necesita andar en sus aguas y, por tanto, es sensible a asiento y escora.
También mirando las fotos se da uno cuenta de algo no visto en el listado: el A35 es muy voluminoso. Más que los modelos de la comparativa, presentados anteriormente en estas páginas. No es de extrañar que su habitabilidad sea mayor. Véase también su precio moderado que, sin embargo, aumenta con la inclusión de una rueda y un pack de regatas hasta quedarse en 105.000 euros, poca diferencia respecto al X-35.
| Velocidad del viento real | 7 nudos |
| Estado del mar | oleaje pequeño pero confuso por cambios de viento |
| Combinación vélica en la prueba | mayor y génova 105 % medium regata; spi asimétrico en través y largo |
| Características generales | |
|---|---|
| Constructor / Astillero | Archambault |
| Modelo | Archambault A 35 |
| País | Francia |
| Diseño | Joubert-Nivelt |
| Eslora | 10, 59 m |
| Camarotes | 2 |
| Precio | 98.571 €, sin impuestos | Motor |
| Marca y modelo | Volvo Penta |
| Tipo | diesel |
| Potencia | 19 Hp (13,8 kW) a 3200 rpm |
| Cilindros | 3 |
| Cilindrada | 760 cc |
| Alimentación | inyección directa |
| Aspiración | normal |
| Transmisión | sail-drive |
| Hélice | dos palas plegables | Velocidades Motor |
| Velocidad máxima | 7,5 nudos a 2700 rpm |
| Velocidad de crucero | 6,5 nudos a 2100 rpm |
| Bueno | ||
|---|---|---|
| Casco largo pero de poca superficie mojada. | |
| Volumen habitable más que generoso. | |
| Rating favorable en regata IRC. | Mejorable |
| Menos trapo que la competencia. | |
| Falta ventilación en el interior. | |
| Fondos muy planos y panas de suelo difíciles de mover. | Navegación |
| Aunque, como buena máquina de regatas, necesita el peso en la banda, es un velero de buen lastre y manga poderosa, lo que le da margen defensivo. Su respuesta al timón resulta también tranquilizadora. |
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